Construcción del Templo Budista

12012016-YanDok1026El TBCB será el primer Templo Budista existente en territorio chileno, y uno de los primeros en toda Latinoamérica.

La construcción de este templo no persigue un objetivo religioso y está abierto a todas las personas independientemente de su creencia espiritual.

Templo en tibetano –Lha khang– significa  “Palacio de los seres superiores” o “Campo búdico”, y representa el lugar donde podemos conectarnos con nuestra esencia y despertar al Buda interno.

Construir un templo budista trae muchos beneficios, entre ellos una gran purificación para las personas, el lugar y el país en el que se encuentra, así como la expansión de la enseñanzas ancestrales de los Budas y de los Himalayas con el fin de beneficiar a muchos seres sentientes.

El Templo externo despierta en nosotros una motivación y determinación verdadera de seguir un Camino, de practicar la disciplina e inspirarnos para mantenernos en él. El Templo es un gran campo de mérito, en donde se cultivan acciones positivas que generan la causa de la felicidad interna.

Un Templo representa el lugar en donde podemos cruzar el océano del Samsara e ingresar al océano de la Iluminación.

Existen muchas maneras de apoyar en la construcción de un Templo externo, ya sea con recursos, tiempo o mano de obra, pero la más común es a través del altruismo. Hacer donaciones para la construcción de un templo nos permite cultivar mérito y purificar los karmas de las tres puertas: cuerpo, palabra y mente.

altarIndependiente de la cantidad de recursos que se donen, lo importante es tener la motivación y la intención pura de beneficiar a todos los seres sentientes.

Hace muchos años atrás, en la época del Buda, un rey en la India ofreció la construcción de 100 templos budistas. El Buda aceptó con gran alegría su propuesta afirmando que el rey ganaría mucho mérito y purificaría a través de esta acción el karma de 100 mil kalpas que había generado por ignorancia.

La esencia del Camino Mahayana es la práctica de los 6 Paramitas y generar la Mente bodhichitta, que nace de una motivación pura por beneficiar a todos los seres.

El primero de los Paramitas es la Generosidad. Pero cuando se practica la generosidad es importante evaluar el objeto último de nuestra práctica. Por ejemplo, cuando donamos dinero a un alcohólico, el fin será dañino para la persona y su entorno. Pero cuando el objeto es puro, como lo es la construcción de un templo budista, traerá felicidad a muchos seres sin preferencias.

Milarepa dijo que gana el mismo mérito aquel que practica el Dharma como aquel que sin ser practicante apoya con donaciones a la Sangha o comunidad y a la construcción de templos. Al contribuir de diferente manera al beneficio de todos los seres, juntos pueden alcanzar la Iluminación.